Querida hija,

Junto con cada carta que te entregue Mrs. Colvin encontrarás un anexo como este que tienes en la mano. En cada uno iré tratando temas que creo que te serán de ayuda para salir adelante de forma exitosa en este viaje de aprendizaje en Dublín.

Mitos respecto a los problemas

En este anexo quiero hablarte de lo que la gente llama “problemas” y trataré de darte una nueva visión que, confío, te ayudará a cambiar tu forma de verlos.

Para ello voy a empezar por enumerar algunos mitos populares y mi visión al respecto.

Podemos vivir sin tener problemas:

Es más común de lo que te imaginas encontrar personas que van por la vida confiando que serán capaces de evadir por completo los problemas. Inclusive ruegan por una vida “tranquila” caracterizada por la ausencia de dificultades.

En mis años de vida, solo he visitado un lugar así. Un lugar donde ninguno de sus habitantes puede quejarse de tener un solo problema. ¿Dónde he visto un lugar de esas características? Pues en el cementerio, lógicamente.

Para librarse de absolutamente todos los problemas uno debe morir primero. Por lo tanto, visto por oposición, los problemas son la señal más clara de que uno está vivo y, siguiendo con la lógica, cuantos más problemas uno tiene más lejos de la muerte se encuentra…

Uno debería ponerse contento cada vez que recibe un problema nuevo.